UNA PUERTA DE LUZ
"La mujer es una hermosa y delicada flor con aroma de luz. Maitreya Bodhisattwa.
martes, 3 de marzo de 2009
Algunos sabios consejos de SS el Dalai Lama.
1. Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.
2. Cuando pierdes, no pierdes la lección.
3. Sigue las tres R:
- Respeto a tí mismo.
- Respeto para los otros.
- Responsabilidad sobre todas tus acciones.
4. Recuerda que no conseguir lo que quieres, a veces significa un maravilloso golpe de suerte.
5. Aprende las reglas, así sabrás cómo romperlas apropiadamente.
6. No permitas que una pequeña disputa destroce una GRAN AMISTAD.
7. Cuando creas que has cometido un error, haz algo inmediatamente para corregirlo.
8. Ocupa algo de tiempo cada dia en estar solo.
9. Abre tus brazos al cambio, pero no te olvides de tus valores.
10. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.
11. Vive una buena y honorable vida, asi cuando seas mayor y mires atrás podrás disfrutarla por segunda vez.
12. Una atmósfera amorosa en tu casa es el cimiento para tu vida.
13. En discusiones con alguien querido ocúpate solo de la situacion actual, no saques a relucir el pasado.
14. Comparte tu conocimiento, es una manera de conseguir la inmortalidad.
15. Sé considerado con la Tierra.
16. Una vez al año ve a algún lugar en el que nunca hayas estado antes.
17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor por cada uno excede la necesidad por el otro.
18. Juzga tu éxito según lo que has sacrificado para conseguirlo.
19. Acércate al amor y a la cocina con osada entrega.
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Por favor, al terminar de leerlos y analizarlos, envíanos tu reflexión.
Que pronto puedas experimentar los beneficios de una conducta recta, amosora y compasiva.
lunes, 2 de marzo de 2009
La muerte SS Dalai Lama.

LA MUERTE POR EL DALAI LAMA
El tópico de la conciencia de la muerte se organiza en torno a tres raíces, nueve razones y tres decisiones.
Primera raíz: La contemplación de que la muerte es inevitable debido a que la muerte llegará ineluctablemente y, por consiguiente, no puede eludirse no podemos dilatar los años de nuestra vida, que va disminuyendo sin cesar ncluso cuando estamos vivos, disponemos de poco tiempo para practicar
Primera decisión: La contemplación de que el momento de la muerte es indefinido porque el tiempo de nuestra vida en este mundo es indefinido las causas de la muerte son muchísimas y las de la vida son pocas, la fragilidad del cuerpo hace pensar que el momento de la muerte es incierto
Segunda decisión: La contemplación de que, en el momento de la muerte, no hay nada que nos ayude excepto la práctica debido a que en el momento de la muerte nuestros amigos no nos son de ayuda, en el momento de la muerte nuestras riquezas no sirven de nada
Tercera decisión: Practicaré el desapego hacia todas las cosas maravillosas de esta vida. Es propio de la naturaleza de nuestra exigencia cíclica que aquellos que se ha reunido acabe disgregándose: padres, hijos, hermanos, hermanas y amigos. Por mucho que se aprecien unos amigos, al final deberán separarse. Gurúes y alumnos, padres e hijos, hermanos y hermanas, esposos y esposas, amigos…. Sin importar quiénes sean, todos deben separarse en un momento de algo.
Mientras mi tutor, Ling Rinpoche, gozaba de salud, me resultaba imposible e insoportable pensar en su muerte. Para mí, siempre fue como una roca sólida sobre la cual afianzarme. Me preguntaba cómo podría vivir sin él. Pero cuando padeció una embolia, tras la cual vino una segunda muy grave, aquella situación permitió que una parte de mi mente pensase: “Ahora sería mejor que se fuera”. En ocasiones he llegado a pensar que él mismo se provocó aquella enfermedad, de modo que, cuando llegase el momento de su muerte, yo estuviera preparado para enfrentarme a la siguiente misión: buscar su reencarnación.
Aparte de separarnos de todos nuestros amigos, las riquezas y recursos que se van acumulando con el paso del tiempo por maravillosos que sean, al final se vuelven inútiles. No importa lo elevado que sea tu rango o tu posición, porque al final acabarás cayendo. Para recordarme esto, cuando asciendo a la elevada plataforma desde donde imparto mis clases, y justo cuando me estoy sentado, recito para mí las palabras del Sutra del Cortador de Diamante que halan de la transitoriedad: Contempla las cosas compuestas de causas como si fueran estrellas rutilantes, el fruto de una enfermedad visual, la luz vacilante de una vela de sebo, ilusiones mágicas rocío, burbujas, sueños, rayos y nubes. Reflexiono sobre la fragilidad de los fenómenos causados, y entonces chasqueo los dedos, con un sonido breve que simboliza la inestabilidad. Así es como recuerdo que pronto tendré que descender de aquel trono elevado.
Todo ser viviente –sin importar el tiempo que viva—debe morir. No hay otro camino. Una vez estás inmerso en la existencia cíclica, no puedes vivir fuera de su naturaleza. Por maravillosas que puedan ser las cosas, en su naturaleza está escrito que tanto ellas como tú, que te deleitas en ellas, debéis acabar decayendo. No sólo debes morir al final, sino que no sabes cuándo llegará ese final. Si lo hicieras, podrías postergar al futuro el hecho de prepararte para él. Incluso cuando detectas indicios de que llegarás a una edad avanzada, no puedes decir con una certidumbre plena que no morirás hoy. No debes vivir en la indecisión. Antes bien, debes hacer preparativos para que incluso si murieras esta noche, no tuvieras que lamentarlo. Si desarrollaras un cierto aprecio por la incertidumbre y la inminencia de la muerte, tu sentido sobre la importancia que tiene usar el tiempo con sabiduría cada vez será más fuerte. Como dice el erudito-yogui tibetando Tsongkhapa. Cuando se comprende la dificultad de hallar este cuerpo humano, no hay modo de permanecer sin hacer nada. Cuando se percibe un gran significado, pasar el tiempo ociosos es fuente de tristeza.
Cuando contemplamos la muerte, hacemos preparativos para entrar en la siguiente vida. Cuando contemplamos los actos y sus efectos, se apartan de nosotros las fuentes de la inconciencia. Cuando de este modo se han afirmado estas cuatro raíces, crecen fácilmente otras prácticas virtuosas. Pensar en la muerte no sólo sirve como preparación para enfrentarse a ella y para fomentar acciones que beneficien a las vidas futuras, sino que también afecta dramáticamente sus perspectivas mentales. Por ejemplo, cuando las personas no están acostumbradas a tener en cuenta la certidumbre de la muerte, entonces, incluso cuando es evidente que son ancianos y que pronto habrán de partir, sus amigos y familia creen que no pueden ser realistas con ellos, e incluso sienten la necesidad de felicitarles por su aspecto físico. Ambas partes saben que esos halagos son falsos. ¡Eso es ridículo. En ocasiones, los pacientes que padecen enfermedades terminales como el cáncer evitan usar las palabras morir o muerte. Me resulta prácticamente imposible hablar con ellos sobre su muerte inminente; se resisten a oír hablar del tema. Pero a alguien que ni siquiera ahora puede soportar la palabra muerte, por no mencionar ya su realidad, es probable que la llegada factual de la muerte traiga consigo una gran angustia y temor. Por otra parte, cuando me encuentro con un practicante budista que está cerca de la muerte, no dudo en decirle: “Tanto si mueres como si te recuperas, necesitas prepararte. Es posible que reflexionemos juntos sobre la inminencia de la muerte. No hay necesidad de ocultar nada, porque esa persona está dispuesta a enfrentarse a la muerte sin temor. Un practicante que empieza pronto a pensar sobre la transitoriedad, cuando se enfrenta a la muerte es mucho más valiente y feliz. Reflexionar sobre la incertidumbre del movimiento de la muerte desarrolla una mente tranquila, disciplinada y virtuosa, porque profundiza en algo más que en la materia superficial de esta breve vida.
jueves, 26 de febrero de 2009
BODHICHITA
Señor,cuando tenga hambre,dame alguien que necesite comida.
Cuando tenga sed,dame alguien que precise agua.
Cuando sienta frío,dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra,dame alguien que necesite consuelo.
Cuando mi cruz parezca pesada,déjame compartir la cruz del otro.
Cuando me vea pobre,pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo,dame alguien que precise de mis minutos.
Cuando sufra humillación,dame ocasión para elogiar a alguien.
Cuando esté desanimado,dame alguién para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan,dame alguien que necesite de mi comprensión.
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí,dame alguien a quien pueda atender.
Cuando piense en mi mismo,vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos,Señor,de servir a nuestros hermanos.
Dales,a través de nuestras manos,no solo el pan de cada día,también nuestro amor misericordioso,imagen del tuyo.
Madre Teresa de Calcuta.
viernes, 20 de febrero de 2009
Entrenamiento en la bondad
en nuestra conducta y rutina diaria.
Son indispensables, porque la bondad se alimenta únicamente con bondad
y la luz se alimenta de vida virtuosa y acciones bondadosas y
compasivas.
o Tratando a todas las personas de manera afectuosa y honesta.
o Siendo servicial con todos.
o Tratando a todas las personas con cariño
o Bendiciendo a las personas tanto a las que nos quieren como a aquellas que no nos quieren.
o Orando para que a todos ellos les vaya bien, para que progresen, se curen, tengan un techo, y para que no sufran.
o Actuando, hablando y procediendo de manera que nuestras acciones generen felicidad, dicha y bienestar en los demás. Esto es muy importante, porque si con nuestras acciones causamos sufrimiento en los demás, no podremos generar felicidad en nosotros mismos.
o Expresándonos siempre con la verdad
o Expresando amabilidad.
o Realizando muchísimas acciones piadosas u obras de caridad todos los días.
o Siendo colaboradores con todas las personas, en todas partes.
o Bendiciendo a los Budas de todos los tiempos, ya que con sus enseñanzas, recibimos luz para estudiarnos y progresar en el sendero del desarrollo de las virtudes del alma.
o Pensando el bien, sintiendo el bien y haciendo el bien.
o Colocando el bienestar de los demás como una prioridad en nuestras vidas.
o En la relación con las personas, asumiendo siempre la actitud de que todas las personas son más importantes que nosotros mismos. Esto es necesario para acabar con una larguísima y extensa lista de oscurecimientos mentales.
o Abandonando la crítica y reemplazándola por palabras y actitudes cálidas, de apoyo, comprensión y colaboración.
o Respetando siempre las opiniones de los de los demás.
o Benditos sean los iluminados de todos los tiempos; sean para ellos los méritos generados por todas nuestras acciones compasivas y bondadosas.
domingo, 3 de agosto de 2008
Tan cerca y tan lejos de los demás, tan cerca y tan lejos del Buda
Estar lejos del corazón del buda es no tener activas y palpitando las virtudes como brillantes estrellas en el firmamento de nuestro universo interior.
Buda es felicidad que damos a los demás, es felicidad que construimos dentro de nosotros como consecuencia de haberla construido y dado a los demás.
Debemos trabajar por todas las personas de nuestro entorno y más allá de él.
martes, 29 de julio de 2008
Los psicólogos cada vez están mas de acuerdo en que la carencia de expresiones de afecto y bondad constituyen una evidencia clara de enfermedad mental, puesto que según estudios realizados, las personas poco afectuosas y poco a nada bondadosas, padecen de severos trastornos de personalidad, sufren por la ausencia de afecto en sus propias vidas, son solitarios y por lo general huraños.El afecto junto la leche materna, constituyen el alimento básico que contribuye al desarrollo sano de todo ser humano y esta demostrado que hasta los terneritos que no reciben suficiente leche de sus madres, las vaquitas, crecen débiles y propensos a muchas enfermedades.La carencia de afecto crea deficiencias y merma en las defensas que nos protegen contra virus, bacterias y otros agentes patógenos.la calidad de vida de toda persona sin afecto, ya sea bebé, niño, adolescente, adulto o anciano no es buena, porque esta carencia origina sufrimiento, una sensación de soledad y desamparo y el sentimiento de que somos menos que los demás, frente a la vida y de que estamos menos dotados para afrontar las situaciones que se nos presenten.Cuando se estudia la vida de las personas exitosas siempre terminamos descubriendo una fuerte dosis de apoyo, compresión, afecto, colaboración y solidaridad por parte de otros.Entre mas expresiones de cariño y afecto tengamos con los demás, mejor nos sentiremos y mejor seremos tratados, esta es una ley universal conocida como la ley de correspondencias.
